Caminé directamente hacia ellos, tranquila, sonriendo de una manera que incluso a mí me sorprendió.-

Como si una palabra hubiera hecho añicos la historia entera que Ryan llevaba meses o años contándole.

Ryan apartó la mano de su cintura como si de pronto le quemara la piel.

—Natalie —dijo con la voz tensa—, ¿qué haces aquí?

Incliné apenas la cabeza.

—Voy a Seattle. Parece que tú también. Aunque no sabía que era un viaje familiar.

Ella dio medio paso atrás.

Không có mô tả ảnh.

Tenía los ojos abiertos de una forma casi dolorosa, esa mirada que nace cuando una mujer todavía no sabe si está siendo traicionada, ridiculizada o arrastrada a una verdad que no pidió conocer.

—Espera —susurró—. Me dijiste…

ver continúa en la página siguiente