¿Con cuál de nuestros hijos viniste a vivir? ¡Nos divorciamos hace seis meses!

Abrí el armario del pasillo y saqué una caja vieja. La misma donde había metido todo tipo de cosas que "ya ordenaré después": recibos, notas, algunas de sus cositas.

La puse en el suelo.

Me senté a su lado.

Y empecé a revisarla.

Una vieja entrada de cine. Un recibo arrugado de la tienda. Una foto de los dos, todavía normales, todavía sonriendo.

La miré un par de segundos.

Luego la partí por la mitad.

No porque estuviera enfadada.

Porque ya no era yo.

La caja se fue vaciando poco a poco. Parecía que mi mente también se iba con ella.

Cuando terminé, ya estaba oscureciendo.

Me levanté y llevé la bolsa de basura a la puerta. La sacaré mañana.

Y hoy...

Hoy, por primera vez en mucho tiempo, no me sentí culpable ni obligada.

Fui a la cocina y me serví otro té. El mío. Caliente, fuerte.

Me senté junto a la ventana y corrí la cortina.

No había nadie más en el patio.

Y, ¿sabes?, por primera vez, no me asustó.