La advertencia de Linda
Mientras los invitados bailaban, noté que Linda seguía apartada, observando en silencio. Algo en su expresión me inquietó. Finalmente, decidí acercarme a hablar con ella. Cuando lo hice, me tomó de la mano y me llevó a un lugar más tranquilo, donde la música apenas se escuchaba.
Entonces, tras aclararse la garganta, me miró con una mezcla de dolor y urgencia.
—Eres una mujer maravillosa, y me preocupa que mi padre te esté engañando.
Sentí un escalofrío recorrerme por dentro. No entendía a qué se refería.
—Linda, ¿de qué estás hablando?
Sus ojos se llenaron de lágrimas antes de decir lo imposible:
—No puedo quedarme callada. Él no es quien dice ser. EL HOMBRE CON EL QUE TE CASASTE MURIÓ HACE 20 AÑOS. VEN AL SÓTANO. TE VOY A ENSEÑAR TODO.
Me quedé inmóvil, sin saber si lo que acababa de escuchar era una cruel mentira o el inicio de una verdad imposible. Lo único que sentí fue cómo la felicidad de mi boda empezaba a resquebrajarse en cuestión de segundos. Y mientras Linda me apretaba la mano, comprendí que aquella noche aún guardaba una revelación capaz de cambiarlo todo.
Lo que comenzó como una segunda oportunidad para amar se convirtió en una duda aterradora, y la respuesta parecía estar escondida justo debajo de esa casa.