4. La ingle: una zona que requiere atención especial
La ingle tiene pliegues donde se acumulan:
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sudor
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calor
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fricción
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humedad
Ese ambiente favorece irritaciones conocidas como intertrigo, que a veces se complican con hongos o bacterias. Además, cuando la ingle molesta, muchas personas caminan diferente sin darse cuenta, causando dolores en cadera, rodillas o espalda.
Cómo mantenerla en buen estado
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Usá jabones de pH equilibrado.
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Lavá con suavidad, prestando atención a todos los pliegues.
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Secá muy bien, sin dejar humedad.
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Si sudás mucho, podés usar un talco específico recomendado por un profesional.