La autoridad parental se traduce en un conjunto de derechos y obligaciones cuyo objetivo es la protección del interés del niño. ¿En qué consiste la autoridad parental? ¿Puede ordenarse la autoridad parental exclusiva? ¿Existen sanciones en caso de incumplimiento? ¡Te lo explicamos todo!
¿Qué es la autoridad parental?
Autoridad parental: definición (artículo 371-1 del Código Civil)
La autoridad parental es un conjunto de derechos y deberes cuyo objetivo es el interés del niño. Pertenece al padre y a la madre hasta la mayoría de edad o la emancipación del niño. La autoridad parental se ejerce sin violencia física o psicológica, principio afirmado explícitamente desde la ley del 10 de julio de 2019 (artículo 371-1, apdo. 2).
Lugar del niño en el ejercicio de la autoridad parental
Según su edad y grado de madurez, el niño debe ser informado de las decisiones que le conciernen, ser consultado y participar, en la medida de lo posible, en las decisiones tomadas por sus padres. Este principio forma parte de una lógica de reconocimiento progresivo de la autonomía del niño.
Autoridad parental: derechos y deberes
En la práctica, la autoridad parental se ejerce generalmente de forma conjunta, incluso en caso de separación de los padres. Tiene como objetivo garantizar:
- su seguridad (protección contra peligros, vigilancia);
- su mantenimiento material y moral (alimentación, vivienda, vestimenta, cuidado);
- su salud (decisiones médicas, prevención, cuidados);
- su vida privada y especialmente su derecho a la imagen;
- su educación: deber de educación intelectual, profesional, cívica, moral y social.
La autoridad parental no es absoluta ni discrecional: siempre está subordinada al interés superior del niño. Por ello puede ser limitada, modificada o retirada por decisión judicial en caso de peligro, carencias graves o violencia.
¿Qué es la delegación de la autoridad parental?
Delegación parental: principio
La solicitud de delegación de la autoridad parental permite a uno o ambos padres confiar total o parcialmente el ejercicio de esta autoridad a un tercero cuando el interés del niño lo justifique. Está prevista en los artículos 377 y siguientes del Código Civil. Se distingue principalmente:
- La delegación voluntaria solicitada por los propios padres, a menudo a favor de un familiar, allegado o institución autorizada.
- La delegación forzosa decidida por el juez (JAF) a solicitud del tercero que acoge al niño o del ministerio público cuando los padres son incapaces o incumplen sus funciones.
Modalidades de la delegación parental
La delegación puede ser total o parcial, temporal o duradera. Los padres pueden conservar derechos como el de supervisión, correspondencia o visitas, según la decisión judicial. No implica automáticamente la pérdida de la autoridad parental, salvo decisión contraria del juez.
¿Hasta qué edad se ejerce la autoridad parental?
Principio: hasta la mayoría de edad o la emancipación
La autoridad parental se ejerce hasta los 18 años o hasta la emancipación si ocurre antes. A partir de esa edad, el hijo se vuelve legalmente mayor y toma sus propias decisiones. Los padres ya no tienen autoridad sobre él.
No hay prolongación hasta los 21 años
Contrariamente a una idea común, la autoridad parental no puede extenderse hasta los 21 años, aunque el hijo siga estudiando. Lo que sí puede continuar es la obligación de manutención si el hijo mayor no es económicamente independiente.