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En una olla grande, colocá un repasador en el fondo (para que los frascos no se golpeen) y agregá agua caliente hasta cubrirlos por completo.
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Llevá a hervor y cociná los frascos durante 40 a 60 minutos. Este paso es clave para que se genere el vacío.
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Retirá los frascos del agua y ponelos boca abajo sobre un repasador seco. Dejalos enfriar por completo sin moverlos.
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Una vez fríos, verificá que las tapas estén bien selladas (no deben hacer “clic”). Guardalos en un lugar seco, fresco y oscuro.
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