MI ESPOSO MURIÓ HACE CINCO MESES… ESTA MAÑANA, VI A UN HOMBRE IDÉNTICO A ÉL — Y DECIDÍ SEGUIRLO EN SECRETO… SIN IMAGINAR LO QUE IBA A DESCUBRIR…

PARTE 4
Apretó los puños.
—Porque si ellos descubrían que tenías relación conmigo… desaparecerías.
Esa frase me heló la sangre.
Miré nuevamente la habitación.
Las fotos.
Las pruebas.
Todo… no era obsesión.
Era protección.
De la forma más retorcida posible.
—¿Y ahora qué…? —pregunté—. ¿Vas a seguir “muerto”?
Me miró.
Durante mucho tiempo.
Luego negó.
—No.
Una sola palabra.
Pero hizo latir mi corazón.
—Ya terminé con todo —dijo—. Hoy… es el último día que tengo que esconderme.
Contuve la respiración.
—¿Y…?
Se acercó más.
Lo suficiente para que pudiera oír su corazón.
—Y he vuelto… para elegir.
—¿Elegir qué?
Me miró a los ojos.
—Elegir entre seguir desaparecido… o volver a vivir… y enfrentar las consecuencias.
Una lágrima recorrió mi mejilla.
—¿Y yo…? —pregunté—. ¿Qué soy yo en esa decisión?
No respondió de inmediato.
En cambio…
Levantó la mano.
Y tocó suavemente mi rostro.
Ese gesto.
Familiar.
Cálido.
Real.
—Tú… eres la razón por la que regresé.
Tres semanas después…
Nos fuimos de la ciudad.
Sin ceremonia.
Sin explicaciones.
Sin despedidas.
Solo dos personas… que se perdieron… y se encontraron de nuevo.
Empezamos desde cero.
En un lugar donde nadie sabía quiénes éramos.
Sin pasado.
Sin secretos.
Solo el presente.
A veces me despierto en la noche.
Lo miro dormir a mi lado… y me pregunto si todo fue un sueño.
Pero entonces toma mi mano.
Como antes.
Y lo sé.
Es real.
Sigue siendo el mismo hombre.
El que “murió” una vez…
Solo para volver a vivir… y elegirme otra vez.
FIN.