Las mariposas negras pueden significar un cambio positivo, un giro en la vida tal como se estaba desarrollando para alcanzar una mejora en los vínculos, o bien pueden representar un proceso madurativo vinculado al envejecimiento, en el que pueden emerger dudas, pero también valiosos aprendizajes.
En tanto, las mariposas de otras tonalidades también cuentan con un significado determinado, tal es el caso de las mariposas naranjas que coinciden con la especie monarca. Estos insectos viven más tiempo que las demás, ya que llegan hasta los nueve meses, mientras que la vida de otras subespecies va desde un solo día a dos o siete semanas.
Las mariposas naranjas, por su naturaleza, representan la perseverancia, el movimiento, la fortaleza, dado que es un tipo de insecto que puede migrar miles de kilómetros.
A continuación los colores que se pueden encontrar en la naturaleza y su respectivo significado para interpretar su presencia y vincularlo con la experiencia que cada persona esté atravesando en su vida:
- Blanco: pureza, iluminación y perfección.
- Negro: muerte (en el sentido de finalización, que puede ser de una relación, una experiencia o un trabajo), limitación personal, misterio, renacimiento, ignorancia.
En plena boda de mi hija, ella escondió una nota en su ramo que decía “Papá, ayúdame”, y antes de que el novio terminara sus votos, lo detuve frente a 200 invitados porque ya sabía lo que planeaba hacer con mi rancho y conmigo.
Di a luz sola; apenas unas horas después, mi madre me envió un mensaje: “Los hijos de tu hermana necesitan teléfonos nuevos; envía 40 mil pesos”. Me quedé en silencio. Una semana después, apareció en mi puerta gritando: “¿Qué te pasa?”. Ese fue el momento en que me quebré…
Fingí salir a caminar como todos los días. Nadie sabía que esa mañana no entré al parque… sino que caminé directo al banco, donde mi yerno estaba declarando frente a todos que yo había perdido la razón.
Después de 60 años en los que, junto a mi esposa, visitábamos nuestro banco especial, regresé solo… y no podía creer quién estaba sentado allí
VOLÉ A TRAVÉS DE TODO EL PAÍS PARA LA BODA DE MI HIJO — PERO CUANDO LLEGUÉ A LA IGLESIA, SE PARÓ FRENTE A LA PUERTA Y DIJO: “MAMÁ, YA NO ERES BIENVENIDA AQUÍ.”