Salí a “comprar” y desaparecí para siempre. A mis 69 años dejé de ser su sirvienta. 🤔😱... Ver más

🌅 Epílogo

Hoy tengo 69 años.

Trabajo en una pequeña cafetería cerca del mar.

No gano mucho…

pero es mío.

Conozco gente nueva.

Hablo.

Río.

Descanso cuando quiero.

Vivo como quiero.

Y aprendí algo que me cambió para siempre:

El amor no es sacrificio eterno.

El amor verdadero… también es respeto.

Y a veces…

amarte a ti misma

no es egoísmo…

es el acto más valiente que puedes hacer.