PARTE 2
Todos voltearon.
Era mi hija Rosie.
Nueve años.
De pie, con sus zapatos brillantes… y una caja decorada en las manos.
—Mi nombre es Rosalie Cole —dijo con voz temblorosa—. Y traje los recibos que mi papá me pidió esconder.
El silencio fue total.
Garrett se levantó:
—Esto es inapropiado.
—Siéntese —ordenó el juez.
Rosie caminó al frente y abrió la caja.
Dentro había:
recibos
fotos
una libreta
y una grabadora
—Este es el recibo de comida del lunes —dijo—. Mi mamá compró todo antes de que él tomara la foto del refrigerador.
Luego sacó fotos.
Garrett tirando comida a la basura.
Una tras otra.
El mismo día.
El juez lo miró:
—¿Retiró alimentos del hogar?
—Era comida vieja —respondió Garrett.
Pero entonces habló Colton:
—No estaba vieja. Yo iba a comer ese cereal.
El ambiente cambió.
Rosie abrió su libreta:
—Aquí escribí fechas… cuando papá venía y movía cosas.
Garrett intentó detenerla.
Pero el juez lo obligó a callar.
Entonces Rosie tomó la grabadora.
—Escuchen esto.