Tu cuerpo sabe cuándo se acerca la muerte. Todo empieza en la nariz.

Entre ellos se encuentra la sensación que algunas personas describen cuando se acerca un cambio importante. Los médicos han observado en ocasiones que pacientes graves expresan una sensación de alivio o la necesidad de despedirse de sus seres queridos. Un comportamiento inquietante, pero profundamente humano.

No se trata de predicciones, sino de una mayor sensibilidad a las señales sutiles que el cuerpo percibe incluso antes de que la mente las formule.

El sentido del olfato, un sentido más poderoso de lo que imaginamos

directamente vinculado a áreas del cerebro asociadas con las emociones y la memoria. Por eso, un simple olor puede transportarnos instantáneamente a un recuerdo de la infancia, como el aroma de un pastel recién salido del horno.

 

Investigadores de la Universidad de Kent han explorado una hipótesis intrigante: ¿podría nuestro cerebro detectar inconscientemente ciertas moléculas vinculadas a las transformaciones biológicas del cuerpo?

El psicólogo Arnaud Wisman y su equipo realizaron experimentos con una sustancia llamada putrescina, que se produce naturalmente durante ciertos procesos corporales. Los participantes expuestos a este olor, sin saber qué era, mostraron reacciones emocionales específicas, a menudo asociadas con una leve incomodidad o un mayor estado de alerta.

Un punto importante: los voluntarios no vincularon conscientemente el evento con un peligro específico. Parecía que su subconsciente reaccionó primero.