LAS GEMELAS DEL PATRÓN LLEVABAN 5 MESES LLORANDO DE DÍA Y DE NOCHE... PERO CUANDO LA HUMILDE SEÑORA DEL ASEO LOGRÓ CALMARLAS, SALIÓ A LA LUZ EL ATERRADOR SECRETO DE LA DOCTORA

L Aquí tienes la continuación completa en estilo dramático y cinematográfico:

PARTE 2

El caos comenzó exactamente a las 2:17 de la madrugada.

Un grito desgarrador rompió el silencio absoluto de la mansión.

—¡La niña no respira! @¡DOCTORAAAA!

Lucía despertó sobresaltada en su pequeño cuarto de servicio. El corazón le golpeaba el pecho con fuerza mientras escuchaba pasos corriendo, órdenes desesperadas y llantos por toda la casa.

Cuando abrió la puerta, Don Enrique apareció completamente pálido.

—¡Lucía! ¡Ven rápido!

Subieron las escaleras casi tropezando. Al entrar a la habitación de las gemelas, Lucía sintió que el alma se le salía del cuerpo.

Bella estaba inmóvil.

Su pequeña piel tenía un tono azulado y Gabriel la sostenía temblando mientras gritaba fuera de sí.

—¡HAGAN ALGO! ¡NO ME LA DEJEN MORIR!

La doctora Victoria fingía desesperación mientras revisaba a la bebé.

Pero por dentro sonreía.

Todo estaba saliendo exactamente como ella quería.

De pronto, uno de los escoltas irrumpió sosteniendo un pequeño frasco transparente.

—Patrón… encontramos esto debajo de la almohada de la muchacha.

Victoria bajó lentamente la mirada fingiendo horror.

—Dios mío… —susurró— ese medicamento es peligrosísimo para un bebé.

Toda la habitación quedó en silencio.

Gabriel volteó lentamente hacia Lucía.

Sus ojos estaban llenos de furia.2004

—¿Qué le hiciste a mi hija…?

Lucía sintió que las piernas le fallaban.

—¡Yo no hice nada, se lo juro por mi madre!

Pero nadie la escuchaba.

Dos hombres la sujetaron de los brazos mientras Victoria continuaba alimentando el odio.

—Tal vez quería calmarlas para que dejaran de llorar… estas mujeres luego usan remedios peligrosos…

—¡CÁLLESE! —gritó Lucía llorando— ¡Yo jamás tocaría a una niña!

Gabriel estaba destruido.

Confundido.
Agotado.

Cegado por el miedo.

Y entonces dijo las palabras que le destrozaron el corazón:

—Enciérrenla abajo hasta que averigüe la verdad.

Lucía fue llevada al sótano oscuro de la mansión mientras arriba los médicos luchaban por salvar a Bella.

Horas después, el peor golpe llegó.

Sofía comenzó a convulsionar también.

Y entonces Don Enrique descubrió algo aterrador.

Las cámaras de seguridad del pasillo habían sido desactivadas exactamente 10 minutos antes de que Bella enfermara.

Pero alguien cometió un error.

Una cámara exterior secundaria seguía grabando.

Y lo que mostró dejó helado al viejo mayordomo.

La doctora Victoria entrando al cuarto de servicio de Lucía… con algo escondido en el bolsillo.

PARTE 3

Don Enrique sintió un escalofrío recorrerle todo el cuerpo.

Durante años había visto cosas oscuras trabajando para hombres poderosos… pero jamás algo tan monstruoso.

Sin perder tiempo, corrió al despacho privado de Gabriel.

El patrón estaba sentado solo, con la cabeza entre las manos y los ojos completamente rojos de tanto llorar.

Bella seguía internada en terapia intensiva.

Sofía apenas podía respirar.

Y Lucía permanecía encerrada en el sótano como una criminal.

—Patrón… necesita ver esto.

Gabriel levantó la mirada lentamente.

Don Enrique colocó la grabación frente a él.

Los segundos pasaron en silencio.

Victoria aparecía claramente entrando al cuarto de Lucía.

Luego salía apresurada… ya sin el frasco en las manos.

Gabriel dejó de respirar por un instante.

—No… —murmuró.

La rabia comenzó a transformarle el rostro.

—TRÁIGANME A ESA MUJER AHORA MISMO.

Victoria estaba en la cocina fingiendo preocupación frente a las enfermeras cuando cuatro escoltas la rodearon.

Por primera vez en años, sintió verdadero miedo.

La llevaron al despacho.

Gabriel no gritaba.

Y eso era mucho peor.