¿Te arrepientes de haber donado tu riñón?
Lo pensé durante un buen rato.
—Me arrepiento de a quién se lo di —dije.
“Pero no me arrepiento de la persona que era cuando lo hice.”
Ella sonrió.
“Eso lo dice todo.”
Perdí a mi marido.
Y una hermana.
Pero conservé mi salud.
Mis hijos.
Y esa parte de mí que todavía cree en hacer lo correcto, incluso cuando las personas equivocadas se benefician de ello.
¿Y si me preguntas qué aspecto tiene el karma?
No es venganza.
Se trata de marcharse con dignidad… mientras que quienes te traicionaron finalmente afrontan las consecuencias que creían que nunca verían.
Resulta que el riñón que le doné a Daniel no fue lo más valioso que perdí.
La confianza era.
Y a diferencia de los órganos…