LA MADRE DEL MILLONARIO ESTABA DESAPARECIENDO… HASTA QUE ÉL LLEGÓ Y SUPÓ LO QUE SU ESPOSA LE HACÍA
Mi madre siempre fue mi roca.
Desde que empecé desde abajo, abrí mis primeras empresas, y el dinero empezó a llegar, ella fue la única persona que no me miró distinto.
Pero hace tres meses, algo cambió.
Cada vez venía a vernos menos.
Cuando aparecía, parecía otra persona.
Pálida, ojerosa, con la ropa colgándole como si se la hubieran prestado.
La noté más débil, más silenciosa.
Le pregunté un día, con la voz quebrada por el miedo: