¿Te ha pasado? El extraño fenómeno que te paraliza mientras duermes…Ver más

Muchas personas han vivido una experiencia inquietante en medio de la noche: despertar repentinamente y darse cuenta de que no pueden mover el cuerpo, aunque están conscientes de lo que sucede a su alrededor. A veces también sienten presión en el pecho, dificultad para hablar o incluso la sensación de que alguien está en la habitación.

Este fenómeno se conoce como parálisis del sueño, y aunque puede resultar aterrador, en la mayoría de los casos es completamente inofensivo. De hecho, es más común de lo que parece y millones de personas lo experimentan al menos una vez en su vida.

¿Qué es exactamente la parálisis del sueño?

La parálisis del sueño ocurre cuando el cerebro despierta antes que el cuerpo. Durante el sueño profundo, especialmente en la fase llamada REM (Rapid Eye Movement), el cuerpo entra en un estado natural de relajación extrema donde los músculos prácticamente dejan de moverse.

Esto sucede para evitar que actuemos físicamente los sueños. Sin embargo, en algunas ocasiones la mente despierta antes de que el cuerpo recupere el control de los músculos. Cuando eso pasa, la persona está consciente pero no puede moverse ni hablar durante unos segundos o minutos.

Sensaciones comunes durante este fenómeno

Quienes han experimentado parálisis del sueño suelen describir sensaciones muy similares. Entre las más comunes están:

  • Incapacidad para mover el cuerpo

  • Sensación de presión en el pecho

  • Dificultad para hablar o gritar

  • Percepción de una presencia en la habitación

  • Alucinaciones visuales o auditivas

Estas alucinaciones pueden hacer que la experiencia sea aún más intensa. Algunas personas dicen ver sombras, escuchar pasos o sentir que alguien está cerca, aunque en realidad todo es producto del estado entre el sueño y la vigilia.

¿Por qué ocurre?

La parálisis del sueño puede aparecer por diferentes razones. Algunos factores que aumentan la probabilidad de experimentarla incluyen:

  • Dormir pocas horas

  • Estrés o ansiedad

  • Cambios en los horarios de sueño

  • Dormir boca arriba

  • Fatiga extrema

También puede aparecer en personas que tienen ciclos de sueño irregulares o que pasan por periodos de mucho cansancio.